Si se siente cansancio en las noches y si aparecen callos u otras deformidades puedes ser por estar usando unos zapatos inadecuados. El pie requiere mucho cuidado.
Los pies son una máquina perfecta que soporta todo el peso del cuerpo y permite caminar. Los pies están conformados por 26 huesos y una musculatura propia, con un trabajo coordinado y permanente que requiere atención y cuidados.
Los zapatos deben ser los mejores aliados del pie, pero también pueden ser sus peores enemigos. Son capaces de embellecerlos, afearlos o incluso lastimarlos.
Por eso, a la hora de hablar de unos pies bien cuidados y bellos, es importante pensar en unos buenos zapatos. El propósito primario de estos es proteger el pie, por lo que deben ser cómodos. Estrechos, cortos o largos causan molestias e incluso deformidades permanentes.
Los pies varían en tamaño. Por eso es bueno comprar zapatos al final del dia cuando ellos están con su desgaste del día ya que el pie se expande cuando la persona esta parada. De ahí la importancia de estar en esta posición cuando se esté midiendo los zapatos antes de comprarlos.
Durante el curso del día, con las actividades cotidianas, el pie se inflama. Es mejor comprar el calzado al finalizar la jornada, y que sea un poco más largo en la punta y ligeramente más ancho.
Para la práctica deportiva, también es fundamental seleccionar un calzado adecuado, con características especificas para cada actividad.
Hay que consentir los pies, lavarlos a diario, secar bien entre los dedos y hacer algunos ejercicios. Y acudir al médico si se presenta alguna molestia.
PROBLEMAS MÁS COMUNES
Juanetes: una prominencia dolorosa en la parte interna del dedo gordo, con deformidad y desviación. La mayoría son de origen genético y familiar. El calzado ayuda a acelerar la deformidad, si no es adecuado. El tratamiento se hace con cirugía.
Callos: son causados por presiones dentro del zapato. Los sitios mas comunes son el primero y el quinto dedo o entre ellos. El tratamiento consiste en liberar la presión de la piel, modificando el zapato. En ocasiones se requiere cirugía.
Dedos en garra o en martillo: es una de las mas severas deformidades, cuyo resultado son callos duros, dolorosos, agravado por zapatos inadecuados. Se tratan adecuando el zapato o con almohadillas. Si no funciona, la cirugía corrige la deformidad.
Verrugas plantares: generalmente localizadas en la planta del pie, resultan de una infección por un virus específico. Se experimenta dolor al caminar. Son difíciles de tratar pero hay sustancias queratolíticas que ayudan a eliminar el virus.
Uñas encarnadas: Asociadas al corte inadecuado de las uñas. El mejor tratamiento es la prevención, por esto corte siempre las uñas en forma cuadrada o recta. Se requiere cirugía cuando el problema es recurrente.

















